En los tiempos que corren, es difícil encontrar un ejemplar como el de la Inspectora Miranda.
Muy al contrario de su íntima amiga Piluca, ella no tiene móvil ni e-mail desconoce conceptos tan básicos como portátil, DVD o MP3, y no se explica por qué ahora todo se designa con siglas impronunciables.
El carro del progreso pasó por su puerta sin llamar, quizá por eso el día que le regalaron una cámara digital fue corriendo a la tienda de imagen y sonido para que le explicasen dónde estaba el carrete.
Salió en la página central del periódico local.
Aún se está riendo el dependiente.
A pesar de todo esto, ella se jacta de ser la inventora de la tele-tienda.
Piluca trae los catálogos de ropa de tiendas de la capital, ella se enfunda sus gafas y marca a lápiz todo lo que quiere.
Días más tarde, con todo ya en su casa, se afana en ordenar.
Cuando termina el trabajo, su ropero está lleno de prendas etiquetadas con la fecha de compra, que esperan pacientemente a cumplir 20 años y poder ser estrenadas, ya que según ella, la moda siempre vuelve y esa ropa la tiene que enterrar.
Igual pasa con sus conquistas, todas superan con creces la edad estándar de jubilación en España.
Todavía hay quién piensa que lo que la impulsó a conseguir el carnet de conducir fue el tener un medio de transporte para poder visitar a un novio suyo, que descansaba en paz .
¡ Cómo fastidia a Piluca esa afición suya a las esquelas !.
Cada vez que la ve parada delante de ellas le dice con sorna ¿vas a ver si estás ?.
La Inspectora Miranda, a estas alturas, ya ni se ofende, ni la escucha, tan ensimismada está buscando entre ellas a algún atractivo galán que tenga que borrar de su cartera.
El día que se enteró que Piluca escribía en un blogs, fue corriendo a la imprenta más antigua de la localidad para comprarle uno de las Supernenas, sus favoritas.
A Dios gracias que el negocio cerró a finales de los ochenta pues no hubiese podido soportar que hasta allí le dijesen que ese "bloc" en cuestión era un espacio virtual.
Piluca no se desanima y cree que con el tiempo y sus consejos cambiará, pero seguro que para eso deberán pasar más de 100 años ...
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